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5 enfermedades muy misteriosas
Publicado por josmanu
5. Síndrome de la mano extraña: “la mano loca”
El AHS, del inglés “Alien Hand Syndrome”, es una condición médica muy extraña y perturbadora pero también muy real. También conocida como el síndrome del Dr. Strangelove, consiste en una enfermedad mental en la cual una de las manos de quien la padece pareciera adquirir una personalidad y una extraña capacidad para obrar por sí sola. En sí, es un trastorno neurológico en el cual una mano se mueve involuntariamente, siendo la víctima inconsciente de la situación. Aunque la descripción suena totalmente ilógica, los síntomas en los pacientes siempre coinciden. En casos extremos, la mano termina volviéndose un verdadero peligro para el paciente, por ejemplo, provocando heridas y autoflagelación. La enfermedad está directamente relacionada con el daño cerebral resultante de golpes, aneurismas o tumores.
4. Urticaria acuagénica: alergia al agua
La urticaria acuagénica es una de las enfermedades más extrañasdescubiertas recientemente y en esencia, se trata de una alergia nada menos que al agua. Esta rara condición médica se caracteriza por la aparición de manchas y bultos de colores rojo y blanco en la piel, así como comezón y en casos ardor al tener contacto directo con el agua, independientemente de cual sea la temperatura de ésta. Para agregar más rarezas, esta enfermedad ocurre especialmente en las mujeres y se desarrolla en la pubertad, cuando los primeros síntomas comienzan a manifestarse. Actualmente, qué es lo que causa esta extrañísima enfermedad se desconoce.
3. Micropsia: Alicia en el país de las maravillas
Algunos dirán que cualquiera que pruebe el LSD podrá experimentar lo mismo que Alicia, el hecho es que la micropsia y también conocida como el síndrome de Alicia en el país de las maravillas, es un intenso trastorno neurológico caracterizado por profundos desajustes en la percepción y los sentidos, especialmente la vista. El trastorno hace que el paciente observe los objetos diferentes de como son realmente, viendo distintos objetos de su alrededor varias veces de un mayor o menor tamaño, así como de diferentes colores y formas. Por ello, además de llamarlo así por la popular historia de Lewis Carroll, también se le suele conocer como el síndrome de alucinación Liliputiense, aludiendo nuevamente a la literatura (Los viajes de Gulliver de Jonathan Swift). El problema de esta condición no está en los sentidos o los órganos como los ojos, sino en el cerebro y en la capacidad para interpretar los estímulos sensoriales.
2. FOP: cuerpos convertidos en hueso
La FOP (fibrodisplasia osificante progresiva), cual condición mutante, consiste en una extraña y progresiva enfermedad en la cual el cuerpo entero forma una suerte de segundo esqueleto. Es una enfermedad de tipo hereditaria y autosómica dominante que, comúnmente conocida como “el síndrome del hombre de roca” (debido al aspecto resultante), hace que los músculos, los tendones y los ligamentos del cuerpo humano gradualmente se pierdan y terminen oscificando, osea, convirtiendo en hueso. La FOP aún es un verdadero misterio para la comunidad científico-médica, pero algunos rasgos, como dedos exageradamente grandes al nacer y un extraño bulto o especie de terrón crece en la espalda en las dos primeras décadas de vida. Según los expertos, esta condición afecta a unas 3.300 personas en el mundo entero.
1. Síndrome de Cotard: muertos caminantes
También nombrado delirio nihilista o delirio de negación, popularmente conocido como el síndrome zombie o del muerto caminante, el síndrome de Cotard consta de un complejo desorden mental de tipo hipocondríaco a partir del cual el paciente cree estar física y literalmente muerto, con sus órganos en putrefacción pero por alguna extraña razón, aún consciente. Esa conciencia también es momentánea, pues por momentos, la víctima se mira en el espejo y no reconoce su rostro como propio pues ve un cadáver en su reflejo. En muchos casos, el paciente llega a creer que nunca podrá morir realmente, sino que será esta especie de zombie para el resto de sus días. Como los trastornos de bipolaridad y la esquizofrenia, el síndrome de Cotard es una forma de psicosis delirante extrema, ya que entre otras cosas, el paciente llega a verse, olerse y sentirse como un muerto. También nombrado delirio nihilista o delirio de negación, popularmente conocido como el síndrome zombie o del muerto caminante, el síndrome de Cotard consta de un complejo desorden mental de tipo hipocondríaco a partir del cual el paciente cree estar física y literalmente muerto, con sus órganos en putrefacción pero por alguna extraña razón, aún consciente. Esa conciencia también es momentánea, pues por momentos, la víctima se mira en el espejo y no reconoce su rostro como propio pues ve un cadáver en su reflejo. En muchos casos, el paciente llega a creer que nunca podrá morir realmente, sino que será esta especie de zombie para el resto de sus días. Como los trastornos de bipolaridad y la esquizofrenia, el síndrome de Cotard es una forma de psicosis delirante extrema, ya que entre otras cosas, el paciente llega a verse, olerse y sentirse como un muerto.
Fuente: ojocientifico.com
Escrito en Curiosidades
Etiquetas: alien hand syndrome, Ciencia, daño cerebral, dr strangelove, Enfermedad mental, los sentidos, Psicología, Salud, Social, urticaria
Proyecto Plan Tren 2020
Publicado por josmanu

A través del informe Plan 2020, las organizaciones CCOO, Greenpeace España y WWF España, piden al Gobierno que apueste por el tren como motor económico y social. En este sentido, recuerdan que el ferrocarril, por sus características energéticas, de capacidad y de seguridad, es un elemento clave para mejorar la situación ambiental y social del transporte, que actualmente depende en exceso de la carretera y de los combustibles fósiles para el transporte de viajeros (en coche) y de mercancías (en camión).
El Plan Tren 2020 se configura como un elemento de debate ambiental, social y territorial, abierto a toda la sociedad, con la mirada puesta en Europa y con una manifiesta voluntad de resultar proactivos. El Plan Tren 2020 no plantea una ruptura con la planificación vigente pero sí una reorientación, proponiendo situar al ferrocarril como columna vertebral del transporte público español, además de permitir potenciar el transporte de mercancías en España sobre líneas mixtas. Las organizaciones recuerdan que el ferrocarril tiene, como características intrínsecas, la eficiencia energética, la seguridad y la capacidad de transporte. Asimismo consideran que el debate que se puede generar a través de este proyecto mejorará la solución final cuyo escenario es compartido por una inmensa mayoría social: el transporte del año 2020 debe ser más sostenible, eficiente, seguro y equitativo.
Según el estudio, hasta cierto umbral de desarrollo económico existe una relación muy directa entre la economía y la demanda de movilidad, pero su sostenibilidad depende de la política de transporte. Para conseguirlo, es necesario electrificar al máximo el transporte terrestre, siendo el ferrocarril una fuente de ahorro energético respecto a la carretera.
Las redes ferroviarias europeas más importantes se caracterizan por un amplio nivel de servicio de cercanías y regionales, así como por las líneas adaptadas a velocidad alta (hasta 220 km/h para viajeros y aptas para mercancías) y por poner solución a la política de infraestructuras que ha consistido en la promoción de todos los transportes simultáneamente, valorando la obra pública como elemento esencial en sí mismo y batiendo récords mundiales sin apenas tener en cuenta objetivos ambientales y sociales.
Contra la opinión generalizada de que sólo la alta velocidad puede captar más mercado para el ferrocarril, existe un amplio abanico de mejoras que permitirían incrementar la demanda utilizando también la red ferroviaria general. En España se ha considerado un planteamiento inaudito consistente en que la alta velocidad debería llegar a todos. Sin embargo, se han infravalorado aspectos clave para captar usuarios de la carretera y el avión, como hubiera sido la adecuación a la demanda real, la necesidad del incremento de frecuencias, la intermodalidad, la rapidez competitiva o las tarifas.
El Plan Tren 2020 incluye un análisis inédito de los atributos que permitirían captar más viajeros al ferrocarril. En este sentido, el estudio demuestra que España no necesita nuevas infraestructuras de alta velocidad, sino poner el acento en la movilidad cotidiana y aportar soluciones más imaginativas y económicas capaces de competir con la carretera y el avión en las relaciones más importantes. En consecuencia, las organizaciones proponen que el sistema ferroviario convencional no debe reducirse con “listas negras” para la supresión de servicios deficitarios; más bien al contrario, debe ampliarse con “listas blancas” de servicios rentables.
Las organizaciones consideran que los planes de infraestructuras deben superar la actual concentración de inversiones en la red exclusiva de alta velocidad para ceder el protagonismo a las inversiones sobre la red convencional. De este modo, se orientarán a las necesidades de movilidad metropolitana, cotidiana y de mercancías y se abandonarían el planteamiento de suprimir servicios considerados “deficitarios” basándose en la ocupación actual sin haberse aplicado antes modelos de bajo coste y políticas de estímulo de la demanda, como han hecho numerosos operadores ferroviarios de la UE.
Con una mayor adaptación a la demanda, mejor gestión energética e introduciendo cambios en el diseño de los vehículos, el tren puede acercarse a las emisiones “0” de CO2. Los planes de infraestructuras deberían estar más sujetos a objetivos ambientales y sociales, con inversiones más moderadas y una financiación creíble que permitan sortear la crisis energética y ambiental.
Fuente: WWF
Escrito en Artículos
Etiquetas: Desarrollo sostenible, Ecodesarrollo, Ecología, Empleo, Medio Ambiente, Social, Tecnología
El día que acabó la crisis
Publicado por josmanu
Cuando termine la recesión habremos perdido 30 años en derechos y salarios
Un buen día del año 2014 nos despertaremos y nos anunciarán que la crisis ha terminado. Correrán ríos de tinta escritos con nuestros dolores, celebrarán el fin de la pesadilla, nos harán creer que ha pasado el peligro aunque nos advertirán de que todavía hay síntomas de debilidad y que hay que ser muy prudentes para evitar recaídas. Conseguirán que respiremos aliviados, que celebremos el acontecimiento, que depongamos la actitud crítica contra los poderes y nos prometerán que, poco a poco, volverá la tranquilidad a nuestras vidas.
Un buen día del año 2014, la crisis habrá terminado oficialmente y se nos quedará cara de bobos agradecidos, nos reprocharán nuestra desconfianza, darán por buenas las políticas de ajuste y volverán a dar cuerda al carrusel de la economía. Por supuesto, la crisis ecológica, la crisis del reparto desigual, la crisis de la imposibilidad de crecimiento infinito permanecerá intacta pero esa amenaza nunca ha sido publicada ni difundida y los que de verdad dominan el mundo habrán puesto punto final a esta crisis estafa —mitad realidad, mitad ficción—, cuyo origen es difícil de descifrar pero cuyos objetivos han sido claros y contundentes: hacernos retroceder 30 años en derechos y en salarios.
Un buen día del año 2014, cuando los salarios se hayan abaratado hasta límites tercermundistas; cuando el trabajo sea tan barato que deje de ser el factor determinante del producto; cuando hayan arrodillado a todas las profesiones para que sus saberes quepan en una nómina escuálida; cuando hayan amaestrado a la juventud en el arte de trabajar casi gratis; cuando dispongan de una reserva de millones de personas paradas dispuestas a ser polivalentes, desplazables y amoldables con tal de huir del infierno de la desesperación,ENTONCES LA CRISIS HABRÁ TERMINADO.
Un buen día del año 2014, cuando los alumnos se hacinen en las aulas y se haya conseguido expulsar del sistema educativo a un 30% de los estudiantes sin dejar rastro visible de la hazaña;cuando la salud se compre y no se ofrezca; cuando nuestro estado de salud se parezca al de nuestra cuenta bancaria; cuando nos cobren por cada servicio, por cada derecho, por cada prestación; cuando las pensiones sean tardías y rácanas, cuando nos convenzan de que necesitamos seguros privados para garantizar nuestras vidas, ENTONCES SE HABRÁ ACABADO LA CRISIS.
Un buen día del año 2014, cuando hayan conseguido una nivelación a la baja de toda la estructura social y todos —excepto la cúpula puesta cuidadosamente a salvo en cada sector—, pisemos los charcos de la escasez o sintamos el aliento del miedo en nuestra espalda; cuando nos hayamos cansado de confrontarnos unos con otros y se hayan roto todos los puentes de la solidaridad, ENTONCES NOS ANUNCIARÁN QUE LA CRISIS HA TERMINADO.
Nunca en tan poco tiempo se habrá conseguido tanto. Tan solo cinco años le han bastado para reducir a cenizas derechos que tardaron siglos en conquistarse y extenderse. Una devastación tan brutal del paisaje social solo se había conseguido en Europa a través de la guerra. Aunque, bien pensado, también en este caso ha sido el enemigo el que ha dictado las normas, la duración de los combates, la estrategia a seguir y las condiciones del armisticio.
Por eso, no solo me preocupa cuándo saldremos de la crisis, sino cómo saldremos de ella. Su gran triunfo será no sólo hacernos más pobres y desiguales, sino también más cobardes y resignados ya que sin estos últimos ingredientes el terreno que tan fácilmente han ganado entraría nuevamente en disputa.
De momento han dado marcha atrás al reloj de la historia y le han ganado 30 años a sus intereses. Ahora quedan los últimos retoques al nuevo marco social: un poco más de privatizaciones por aquí, un poco menos de gasto público por allá y voilà: su obra estará concluida.Cuando el calendario marque cualquier día del año 2014, pero nuestras vidas hayan retrocedido hasta finales de los años setenta, decretarán el fin de la crisis y escucharemos por la radio las últimas condiciones de nuestra rendición.







